Cuando varios propietarios dejan de pagar, llega un punto en que la comunidad no puede pagar los suministros: el recibo de la luz de las zonas comunes, el mantenimiento del ascensor o el agua de riego se quedan sin fondos. Es una situación de tesorería grave, porque afecta a servicios que usan todos los vecinos, incluso los que pagan puntualmente.
La tentación de “cortarle la luz al que no paga” aparece enseguida, pero es justamente la vía que no funciona y que puede meter a la comunidad en un problema mayor. La buena noticia es que existen medidas legales y económicas para sostener la tesorería mientras se reclama la deuda con firmeza.
En este artículo vemos las tres palancas principales —derrama extraordinaria, fondo de reserva y reclamación urgente a los morosos— y explicamos por qué cortar suministros a un propietario no es una solución unilateral válida, con las alternativas que sí lo son.
Cuando la morosidad amenaza la tesorería
Los gastos comunes no esperan. La comunidad tiene que atender facturas periódicas —electricidad de portales y ascensor, mantenimiento, seguros, limpieza— con independencia de que todos los propietarios estén al día. Si un porcentaje relevante de la comunidad no paga, el desfase entre lo que entra y lo que hay que abonar puede dejar las cuentas en números rojos.
Lo primero es diagnosticar: cuánto se debe, quién lo debe y desde cuándo. Con ese cuadro claro se pueden combinar medidas de urgencia para cubrir el agujero con la reclamación de la deuda, que es lo único que resuelve el problema de raíz.
Primera palanca: la derrama extraordinaria
La derrama extraordinaria es una aportación adicional que la comunidad aprueba en junta para hacer frente a un gasto que las cuotas ordinarias no cubren. Ante una tesorería tensionada por impagos, permite inyectar liquidez para seguir pagando los suministros.
Conviene tener presente que:
- Debe aprobarse en junta y se reparte entre los propietarios según su cuota de participación.
- El propietario moroso también está obligado a pagar la derrama; si no lo hace, esa cantidad se suma a su deuda con la comunidad.
- Es una solución de tesorería, no de fondo: alivia el problema, pero no sustituye a la reclamación de lo que se debe.
Segunda palanca: el fondo de reserva
La Ley de Propiedad Horizontal obliga a las comunidades a dotar un fondo de reserva destinado a atender obras y actuaciones de conservación y reparación. Es un colchón que, ante una situación de urgencia, puede ayudar a que la comunidad no quede desatendida.
Ahora bien, el fondo de reserva tiene una finalidad concreta y no es una caja para tapar de forma indefinida los impagos. Si se recurre a él, debe reponerse, y su uso conviene enmarcarlo con criterio y, si hay dudas, con asesoramiento. La combinación habitual es usar el fondo y la derrama para ganar tiempo, mientras la reclamación a los morosos avanza.
Tercera palanca: reclamar a los morosos con firmeza
Las dos medidas anteriores compran tiempo; la que resuelve es reclamar lo adeudado. Y aquí la clave es actuar pronto y de forma ordenada: acuerdo de junta y certificación de la deuda, requerimiento de pago y, si no hay respuesta, reclamación judicial por el procedimiento monitorio del artículo 21 de la Ley de Propiedad Horizontal.
Para ver el recorrido completo, de principio a fin, puedes apoyarte en nuestra guía sobre el cobro de deudas en comunidades: proceso completo. Y si lo que se acumulan son cuotas y derramas impagadas, te será útil el paso a paso para reclamar cuotas y derramas.
Lo que NO se puede hacer: cortar los suministros al moroso
Cortar el agua, la luz o cualquier suministro esencial de la vivienda de un propietario como forma de presión no es una vía unilateral válida. Además de que técnicamente los suministros individuales no suelen depender de la comunidad, una actuación así puede vulnerar derechos del afectado y volverse contra quien la ejecuta.
Distinto es el uso de determinados servicios comunes no esenciales (por ejemplo, instalaciones de ocio). Algunas comunidades acuerdan en junta limitar el acceso del moroso a ese tipo de servicios, pero su validez depende de cada caso, de los estatutos y de los límites legales, por lo que conviene consultarlo antes con un profesional en lugar de decidirlo de forma improvisada. La regla prudente: nada de cortes de suministros esenciales, y cualquier limitación de servicios no esenciales, siempre por acuerdo y con cautela.
Cómo prevenir el bloqueo de tesorería
- Reaccionar pronto: reclamar los primeros impagos evita que la bola crezca. Cuanto antes se documenta la deuda, más fácil es cobrarla.
- Mantener el fondo de reserva bien dotado: es el primer amortiguador ante imprevistos.
- Llevar las cuentas al día: saber en cada momento quién debe y cuánto permite anticiparse a la falta de liquidez.
- No dejar prescribir: vigilar los plazos evita perder el derecho a reclamar por dejadez.
Si quieres una visión de conjunto del fenómeno y de todas las vías disponibles, revisa nuestra guía sobre morosidad en comunidades de propietarios.
Preguntas frecuentes
¿Puede la comunidad cortarle el suministro al vecino que no paga?
No como medida de presión unilateral. Cortar suministros esenciales de una vivienda puede vulnerar derechos del propietario y acarrear responsabilidad para la comunidad. La vía correcta es reclamar la deuda.
¿La derrama la pagan también los morosos?
Sí. El propietario moroso está obligado a abonar la derrama extraordinaria igual que el resto. Si no lo hace, ese importe se acumula a su deuda con la comunidad.
¿Se puede usar el fondo de reserva para pagar los suministros?
El fondo tiene una finalidad de conservación y reparación, pero puede servir de colchón en una urgencia. Si se emplea, debe reponerse y conviene manejarlo con criterio, sin convertirlo en la tapadera permanente de los impagos.
¿Qué pasa si aun con derrama la comunidad sigue sin fondos?
Entonces el problema es de deuda de fondo, no solo de tesorería, y hay que priorizar la reclamación firme a los morosos. Las medidas económicas alivian; el cobro es lo que reequilibra las cuentas.
Cómo te ayudamos
Una comunidad sin fondos para pagar los suministros necesita dos cosas a la vez: sostener la tesorería a corto plazo y reclamar la deuda con firmeza. En vecinomoroso.es acompañamos a las comunidades en esa reclamación —certificación, requerimiento y vía judicial— con un modelo Sin Coste para la comunidad, en el que los honorarios se orientan a repercutirse al deudor mediante las costas, sin garantizar el cobro. Si la morosidad está ahogando tus cuentas, puedes también revisar cómo recuperar impagados sin que la comunidad adelante honorarios y dar el primer paso con criterio.